North Conway: Un Destino Para Navidad

En la entrada a la recepción del hotel "Old Red Inn&Cottage"
North Conway es un coqueto y encantador pueblo en las montañas de New Hampshire, un lugar con múltiples opciones para hacer y vacacionar en cualquier época del año. Pero en invierno, y muy especial en navidad, adquiere un esplendor especial.
Limita al Este con el Estado de Maine. El famoso White Mountain National Forest le queda al Noroeste, lo que hace que Conway sea un lugar ideal para los que aman el turismo de aventura y, en especial, el alpinismo. Para ese grupo de turistas están Echo Lake State Park, Mount Cranmore y Cathedral Ledge, este último con una hermosa vista al afluente Saco River Valley.
 
Dicen que este lugar es un espectáculo de la naturaleza en otoño. Por eso, a finales de septiembre e inicios de octubre, turistas de todas partes llegan para disfrutar de la cálida y hermosa paleta de colores de sus bosques.
 
En sus alrededores cuenta con diversas estaciones de tren donde puedes dar un “ride”, desde en una ruta sencilla por el pueblo hasta subiendo montañas en una auténtica locomotora de vapor.
Dicho esto, te cuento que tuve la oportunidad de visitarlo con mi familia en unas navidades. Es como sentirte dentro de esas villitas de decoración navideña, con pueblitos recreados cubiertos de nieve y diminutas casitas, ¡pero real!
 
Mi hermano (vive en Massachusetts)  nos llevó un fin de semana a conocerlo. Tomamos la decisión tarde por lo que no encontramos hoteles disponibles a un precio razonable.
 
Hay de todo tipo: económicos, de lujo, resort y hasta con parque acuático “indoor” para disfrutar en cualquier estación. Se garantizan mejores precios reservando por internet.
 
Tuvimos que elegir una especie de bed & breakfast donde ofrecían “cottage” para el alojamiento, o sea, diminutas cabañitas de madera: Old Red Inn & Cottage”, el nombre del lugar. Resultó ser toda una experiencia que nos dejó risas y anécdotas.
Recepción del hotel “Old Red Inn & Cottage”
 
El entorno es hermoso; las casitas coquetas y pintorescas rodeadas de un paisaje de montañas nevadas y bosques. ¡Esa vista! ¡Qué naturaleza! Fue lo mejor y compensó el alto precio pagado por una acomodación… “más o menos”.
 
Una vez dentro, la cabaña resultó menos acogedora por lo básica y sus limitadas facilidades, cosa que no importó mucho porque estábamos en una aventura e íbamos a pasar mucho tiempo fuera.
 
Fue también muy divertido para nuestros hijos estar en medio de tal vegetación, encender la chimenea e ir a jugar de una casita a otra, ya que mi hermano y su familia se quedaron en una y nosotros con mi padre en otra.
 
El tema fue cuando llegó la noche y el sonido ambiental se puso un poco a lo “película perdidos en el bosque”. Todos se reían de mí porque me cogió con que podría entrar un oso en cualquier momento y las cerraduras de la cabaña no eran muy “allá” que digamos.
 
Nadie parecía tener problemas con ese detallito, salvo yo. Me costó dormir y cualquier sonido de hojas, árboles y ramas para mí era el oso que se acercaba. Finalmente caí rendida y nos levantamos sanos y salvos. ¡Pero me hubiese gustado verles las caras a los demás si un oso hubiese merodeado!
Papi y sus nietos dando un paseo por un lago congelado
Mi familia
 
El desayuno lo sirven en la casa principal, donde está la recepción, en un ambiente muy acogedor. Ahí tomamos un breakfast muy a lo gringo, que no estaba mal, y, eso sí, un delicioso chocolate caliente, que nos llenó de energía para todo el día.
 
 
Fuimos a la estación del pueblo, Conway Scenic Railroad, ubicada en la calle central, para dar un paseo en su emblemático trencito que recorre las cercanías del pueblo.
 
La verdad que fue medio fiasco porque pensamos que el recorrido sería más largo, o daría la vuelta a todo el pueblo. Pero consiste en ir de un punto a otro y devolverse.
 
 
Tengo la suerte de contar con una tribu que se ríe de todo y trata de disfrutar el momento como puede, así que una anécdota más para el recuerdo familiar. Además el recorrido, aunque corto, es hermoso.
 
 
Realmente teníamos en la lista para hacer al Mount Washington Rail Road. Una experiencia de tres horas a bordo de un tren que sube a la montaña más alta de New Hampshire y donde puedes visitar lugares de interés de la zona como: “Sherman Adams Visitors Center”, el “Mount Washington Observatory’s Weather Museum” y  “1853 Tip Top House”.
 
Pero en los días que fuimos estaba cerrado. Y aunque funciona en invierno, nos dijeron que la mejor época para tomar este tren es en primavera. Así que queda pendiente.
 
Luego de nuestro tren por las cercanías de la ciudad, fuimos a dar una vuelta por la calle principal, llena de coquetas tiendas donde puedes conseguir artesanía local a buen precio y artículos vintage.
 
North Conway también es muy conocía por sus outlets.
 
Mi cuñada Raiza con Boris y Emmanuel
Para la tardecita-noche dejamos lo mejor: Cranmore Mountain Adventure Park, todo un “nighttime destination”. Una montaña donde puedes hacer numerosas actividades, tanto en verano como en invierno. Nosotros, acabaditos de entrar en invierno, disfrutamos de sus atracciones en la nieve.
 
 
Con sus áreas iluminadas, parecía sacado de un cuento. Eso sí, te devolvía a la realidad el intenso frío, y por más abrigados que estábamos, en ocasiones pelaba.
 
Papi, mi hermano y yo
 
Los niños se subieron a una montaña rusa al aire libre ¡Nos sé cómo pudieron con el frío que hacía! Luego todos fuimos de tubing. ¡Deslinzándonos con un tubo por onduladas superficies nevadas!
 
Para los que no lo han hecho, es como la famosa “alfombra mágica”, pero de un recorrido más largo, y más emocionante porque suele ser en medio de la misma naturaleza. Para subir al punto desde donde te tiras hay que tomar un “lift”.
 
Hay que tener pendiente usar para esto ropa similar a la de cuando se esquía pues al final puedes terminar empapado del agua gélida de la nieve. También hay áreas en el parque para hacer snowboard y ski.
 
 
De vez en cuando había que guarecerse de la intemperie y el viento helado. Acudíamos a la cafetería para algo caliente y habíamos pensado cenar allí al final de la jornada, pero nos dimos cuenta de que era, como lamentablemente en muchos lugares de atracciones, muy caro y no muy bueno.
 
Así que con unos chocolates calientes y algunos cafés nos sostuvimos. Fue la mejor decisión, porque luego fuimos a cenar al pueblo, a uno de sus recomendados restaurantes.
 
No teníamos reserva y cuando llegamos estaba a tope, esperamos un rato en el bar y valió la pena. Finalmente degustamos platos riquísímos típicos de la región y la montaña: carnes insuperables y, los que preferimos el mar, cangrejos y un pescado al horno divinos.
 
Fue un fin de semana muy especial para la familia. Quedamos en volver en otra época con los que faltaron: Mami, Nicole y Dylan 😉
 

Aquí otras atracciones importantes en North Conway:

  • Attitash Resort.

  • Black Mountain and Wildcat Mountain.

  • Settlers Green (Factory Outlets, Shopping).

¿Qué te pareció? ¿Te animarías a conocer este hermoso lugar en las montañas de New Hampshire?

¡Me encantaría saber tu opinión! Escríbeme un comentario acá abajo 😉

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Acerca de Ony Valdez 43 Articles
Ony Valdez Periodista, Productora, Locutora, Relacionista Publica y Bloguera. Fundadora del Blog http://www.misviajesmidestino.com Si quieres escribirme un correito, puedes ir a la sección de contacto.

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