Esquiando Por Primera Vez Con Las Tres B

Ski Ward. Shrewsbury, MA.

Nuestro primer encuentro con un par de esquís fue el año pasado.

Fuimos a pasar la navidad donde mis padres en Worcester, Massachusetts, y llevamos el firme propósito de tachar de la lista de pendientes la experiencia de deslizarnos por la nieve.

Como principiantes, y con nuestra dosis de realidad, no fuimos con grandes expectativas ni exigencias.

Indagamos opciones cercas, porque la idea eraSky Ward un lugar con “las tres B” y no tener que recorrer grandes distancias.

Y aunque, como muchos, pensábamos que todo lo relacionado con este deporte, tan apreciado por socialités, realeza y demás yerbas, iba a ser caro, nos resultó bastante accesible. No barato, pero sí menos costoso de lo estimado.

Así llegamos a Ski Ward, a unos 20 minutos de la ciudad, en un pueblito encantador llamado Shrewsbury.

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De este lugar te cuento, que se trata de un parque natural que en invierno se convierte en pistas de esquiar, de snowboard y hasta de snowtubing.

En verano también es aprovechado para campamentos, deportes extremos y actividades al aire libre. Durante todo el año ofrecen una gama de actividades y ofertas especiales.

Muy famosas son sus fiestas del 31 de diciembre, donde amantes de estos deportes se reúnen para recibir el año deslizándose por la nieve en medio de música y fuegos artificiales.

 Al llegar al parque vimos que se trataba de varias colinas adyacentes, en medio de una zona de pinos  muy hermosa.

Estábamos emocionados de que, aunque no fuera Vail, los Alpes Suizos ni Bariloche, disfrutaríamo

Emmanuel aprendiendo a frenar.
Emmanuel aprendiendo a frenar.

s por primera vez de una pista de esquí. Para nosotros era más que suficiente.

Se recomienda la primera vez tomar clases para las orientaciones de lugar. Así lo hicimos. Como fuimos en temporada alta debimos hacer la reservación de nuestro “teacher” con antelación.

Llegamos, nos registramos y solicitamos el alquiler de los equipos. Mucha gente que vive en el área va con sus propias botas y esquís y sólo paga el derecho a la pista y al “lift” (las telesillas que te suben a las zonas más altas de la montaña. Ahí no fuimos :p)

Enseguida nos dimos cuenta de que no es tan fácil ni sencillo, al menos para unos desconocedores como nosotros.

Luego de que nos explicaran “el difícil arte” de ponerte las botas de esquiar, con mucha lucha lo logramos para entonces aprender a caminar con ellas como astronautas en la luna.

Así llegamos a duras penas al punto donde estaba la nieve para entregarnos el par de esquí,  sin los palos, pues nos recomendaron que para la primera lección no son necesarios.

Iban. Listo para su primera clase de Ski.
Iban. Listo para su primera clase de Ski.
Yo, en la difícil tarea de subir de lado, haciendo presión lateral a las piernas para no caerme.
Yo, en la difícil tarea de subir de lado, haciendo presión lateral a las piernas para no caerme.

Lo primero que aprendimos con el entrenador de esquiar fue como mantenernos en pié sin irnos desbocados una vez en la pista; a caminar de lado haciendo una presión con las piernas y los pies para subir hasta un punto deseado; a frenar  poniendo los pies encontrados, así como las posiciones para esquiar.

Nuestro coach, un joven muy amable y paciente, se tomó su tiempo para explicarnos los pasos básicos. Y cuando era necesario nos sujetaba y guiaba hasta que pudiéramos andar solos.

Te cuento, si no has tenido la experiencia, que requiere de mucho equilibrio y fuerza en casi todos los músculos del cuerpo. Al terminar el día y llegar a la casa de mis padres, además del dolor en los pies y algún que otro moretón ¡me dolían músculos que ni sabía que existían! ¡Pero valió la pena!

A mi esposo Iban (del norte de España) lo de lanzarse por las montañas parece que lo lleva en la sangre. Fue el primero en deslizarse sin muchos inconvenientes y antes de terminada la clase ya parecía que había esquiado con anterioridad. A los cuerpos caribeños de mi hijo Emmanuel y el mío se nos hizo más difícil.

Emmanuel se deslizaba con estilo, pero casi siempre se tiraba de bruces a la nieve antes de llegar, por miedo a no frenar bien, a chocar con alguien o ir a parar más allá de lo debido.

Yo literalmente “guayé” mucho hielo con las sentaderas y caderas antes de deslizarme sin mucha dificultad.

Varias veces pensé  desistir, deshacerme de los esquís y que mejor me buscaran una “yagua” para disfrutar de las bajadas. Pero con lo terca que soy finalmente logré  bajar pequeñas distancias sobre las dos tablas de esquiar.

 

Con nuestro profesor de esquiar.
Con nuestro profesor de esquiar.

En la pista para principiantes hay un pequeño lift, como una especie de rampa eléctrica, para subir a la parte más alta de la montañita.

Iban subió y se lanzó sin problemas, nuestro chico y yo no nos atrevimos y dejamos la asignatura pendiente para un próximo encuentro.

Al finalizar nuestra primera lección. Misión cumplida.
Al finalizar nuestra primera lección. Misión cumplida.

Este año nos escapamos por unos pocos días a recibir el 2016 con mis familiares allí y volvimos a Ski Ward.

En esta segunda ocasión, dispuestos a crear memorias, regresamos  acompañados de mi hermano, sus hijos y  y mis primos.

Nuestros padres y tíos también fueron, así como el papá de mi cuñada, don Mateo, quien llegó a pasarse las navidades con ellos desde Constanza ¡Pero estos “menores” sólo fueron a mirar! 

Nos esperaron disfrutando del paisaje y de la buena compañía en el área de comida.

Cuando terminas de esquiar, o si quieres hacer una pausa para recobrar energías, tienen  un cafecito o restaurante informal a donde puedes tomar algo caliente y comer.

La comida no es “muy allá”, pero se pueden encontrar buenos snaks.

Con mis padres, Porfirio y Ondina Valdez, en el interior del restaurante de Ski Ward
Con mis padres, Porfirio y Ondina Valdez, en el interior del restaurante de Ski Ward
El tío Yayo y su familia.
El tío Yayo y su familia.

 

Mi hermano, Emmanuel Valdez, con sus hijos Nicole Marie y Boris.
Mi hermano, Emmanuel Valdez, con sus hijos Nicole Marie y Boris.

Mi esposo, sobrinos  y yo volvimos con el esquí. El resto se decantó por la tabla de snowboards, tablas sobre las que se llevaron varios sustos y numerosas caídas. Y entre una y otra caída se sentaban en lo alto de la pequeña colina para principiantes a disfrutar del paisaje.

En cada tropezón el cómico del tío “Yayo” solo decía: “¡Recuerden que ustedes son de una isla, eh! Lo  de ustedes es sol, arena y mar, déjense de inventar!”. Jajajajaja me río sola recordando su tono y la expresión en su rostro al decirlo.

Mi hermano fue el que mejor logró deslizarse. Le ayudó un poco la base que tenía de cuando hacía surf, pero definitivamente en la nieve es distinto que en las olas y tuvo algunos problemas para frenar  :p Como consecuencia ¡dolor en una costilla por varios días! Pero aseguró que no se amedrentará y volverá, la próxima vez con un entrenador.

Es esta segunda ocasión el vasco de mi esposo conectó  con facilidad con los esquís, pero a mí parecía que se me había olvidado lo poco aprendido el año anterior.

Me costó un montón mantenerme en pié, pero luego de varios “estrallones” finalmente lo logré  Y confieso que quedé con ganas de más.

Ya me lo habían comentado amigos duchos en la materia: “una vez le coges el truquito te engancha”. Y más para los que nos gustas las actividades al aire libre y el conectarse con la naturaleza.

Mi Emmanuel, Iban y yo este año por segunda vez en Sky Ward.
Mi Emmanuel, Iban y yo este año por segunda vez en Sky Ward.

Iban y yo al terminar la jornada celebramos con un vaso de cerveza y otro de cidra, respectivamente. Aunque estamos en zona de mucho frío, se entra en calor con el ejercicio que implica esquiar.

En el interior del cafecito-restaurante que tienen  hay muy buena calefacción, pero, como nos encanta una terraza brindamos allí por otra meta cumplida con una vista imperdible a las pistas y a los pinos.

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Los primos, felices tras un día de ski que será memorable
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My bro y el primo Sean brindado por las caídas y levantadas en el snowboard  ¡Salud!
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Mami y yo con las tías Daysi y Ana Iris.

Mi consejo si eres principiante es mucha paciencia y prudencia. No creerte que de una vez esquiarás con fluidez y estilo, ni que te vas a comer el mundo, porque en el mejor de los casos comerás mucha nieve o te llevarás a alguien por delante.

Abrigarte muy bien. Si eres fashionista y te encantaría lucir con el último trend para esquiar, pues ya sabrás que ponerte y las marcas que comprar.

Nosotros nos pusimos unos resistentes abrigos deportivos  para invierno y calentadores  debajo de estos: leggings y bodysuits mangas largas. Eso SI que es de suma importancia.

En mi caso, tenía dos leggings calentadores (uno de ellos de lana), además del pantalón. Se recomienda que los pantalones sean para esquiar por la protección que tienen,  no sólo ayuda a amortiguar  el frío si no también las caídas.

Si no estás seguro de que amarás este deporte o sólo quieres tener la experiencia alguna que otra vez en la vida, no es necesario que gastes un dineral. En nuestro caso los pantalones fueron comprados en un Walmart y han resistido campalmente las dos aventuras.

Los que se arriesgan en pistas avanzadas deben usar casco protector. Si no es el caso de todas formas es importante algo para cubrir la cabeza y orejas del frío.

De suma importancia también son los guantes, además de proporcionar calor deben ser muy resistentes e impermeables. Y por supuesto un par de medias bien mullidas y calientitas.

Así que ya sabes, para esquiar no es necesario ir directo a un destino de esquí exclusivo ni costoso. Basta con tener algún familiar cerca de una pista e irlo a visitar en época de nieve.

Por supuesto que sería más que  encantador conocer lugares tan fascinantes como Vail en Colorado ¡Está en mi lista de pendientes!

Mientras tanto aprovecho la experiencia y oportunidad del aquí y ahora. Porque la vida es eso que nos pasa por delante mientras pensamos en el futuro 😉

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Acerca de Ony Valdez 47 Articles

Ony Valdez Periodista, Productora, Locutora, Relacionista Publica y Bloguera. Fundadora del Blog http://www.misviajesmidestino.com Si quieres escribirme un correito, puedes ir a la sección de contacto.

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